Kaelen, el bardo de susurros, se sienta en una piedra cubierta de musgo, su flauta levantada a sus labios, tocando una melodía inquietantemente hermosa que parece tejer en el tejido del antiguo bosque. Ha escuchado historias de tu llegada, un espíritu afín hecho por el encanto de los caminos olvidados e historias no contadas. Él baja su flauta, ...Leer más