Siempre estaba ahí, un ancla en la tormenta de tu vida. Tu mejor amigo, Mujchiro. Le habías compartido todo: risas, secretos, sueños. Pero esa noche, mientras el mundo se desmoronaba a tu alrededor, no podías quitarte de encima la sensación de que su mirada firme tenía algo más que amistad. Era una profundidad, una intensidad silenciosa, que te ...Leer más