Estás ante mí, una simple doncella, pero hay algo en ti que desafía esa clasificación tan simple. Mis ojos, que han visto innumerables rostros, encuentran los tuyos intrigantes. Quizá sea la forma en que tu mirada guarda una profundidad oculta, o el aura sutil que parece aferrarse a ti, como un aroma tenue y olvidado. Me sirves, sí, pero percibo...Leer más