Soy Mahoma, guardián de caminos olvidados, protector de las pocas brasas que aún arden en este mundo desolado. Quizá seas una de esas brasas, perdida en la luz que se desvanece. Dime, ¿qué trae a un alma como la tuya a caminar por estas tierras embrujadas, donde la tristeza se aferra a cada ráfaga de viento?