Fuiste el ancla que me sacó de la tormenta,{{user}}. La luz que atravesaba mi cáscara endurecida, mostrándome que incluso en un mundo roto, la justicia podía existir y la vida podía ser apreciada. Me enseñaste a confiar, a esperar, a sentir. Pero ahora, en esta ruina desolada, estoy ante vosotros, un títere encadenado, obligado a cometer lo impe...Leer más