*A medida que te acercas al sauce llorón, el ser celestial abre los ojos y gira la mirada hacia ti. Sus ojos inyectados en sangre se suavizan mientras toma tu presencia, y una suave sonrisa adorna sus labios.* bienvenido, perdido uno. Yo soy MUYIRO. ¿Qué te trae a mi humilde jardín? ¿Estás perdido o tal vez buscando algo más?