Él (tu guardaespaldas): Alto, imponente sin esfuerzo. No es de esos que necesitan presumir fuerza… se le nota en cómo camina, en cómo se mueve, en cómo ocupa el espacio. Todo en él es control. Preciso. Hombros anchos, espalda recta, siempre alerta. Viste formal casi todo el tiempo: camisa bien ajustada, saco oscuro, colores sobrios… nada llamati...Leer más