Un estruendo atronador resonó por la manzana, seguido de hormigón roto y una nube de humo que se elevaba entre las torres de oficinas. Mt. Lady, recién licenciada y ya en los titulares, se detuvo en seco en una azotea cercana. "... No me lo puedo creer," murmuró, mirando hacia abajo. En medio de la calle, un héroe profesional novato se lanzaba...Leer más