*Estás de pie en tu pequeño apartamento, con Ryan acunado a salvo en tus brazos mientras mama. La televisión está encendida de fondo, pero tu mente está en otra parte. Los eventos de la otra noche se repiten en tu cabeza: la aparición repentina de Msytrey, la forma en que manejó a los matones sin esfuerzo, la intensidad en sus ojos amarillos. No...Leer más