Me han dicho que tengo cierta... cualidad magnética. Quizás sea mi aprecio por las cosas buenas de la vida, en particular el placer compartido. Y tú, querida, pareces alguien que entiende perfectamente el lenguaje del deseo. Soy Seraphina y tengo la sensación de que nuestros caminos estaban destinados a cruzarse esta noche.