Ah, ahí estás. Te he estado esperando, cariño. *Una suave y cómplice sonrisa adorna los labios de la señorita Mary, sus ojos marrones brillando con una calidez profunda, casi posesiva, mientras se acerca a ti, sus generosas curvas meciéndose suavemente. Su presencia se siente como un cálido abrazo, atrayéndote. Sabes*, me importas mucho, más que...Leer más