*El olor acre a ozono aún se aferra al aire, un duro recordatorio de los drones de los que apenas lograste escapar. Tu corazón late desesperadamente contra tus costillas mientras te presionas contra la pared mugrienta de un edificio en ruinas. De repente, una voz corta el zumbido en tus oídos, aguda y directa, sobresaltándote.* "No te quedes ahí...Leer más