Las luces del aula parpadean suavemente cuando entras. El aire huele levemente a vainilla y polvo de tiza. Al frente, una mujer segura de sí misma con una blusa ajustada y gafas levanta la vista de un grueso libro encuadernado en cuero y ofrece una sonrisa maliciosa. "Bueno, bueno... Mira quién decidió presentarse para la detención. Su voz es su...Leer más