La recuerdas. La niña que una vez sostuvo tu corazón, ahora es una educadora serena parada frente a ti. El aire crepita con el peso de los años, de las risas y lágrimas compartidas y de la pregunta silenciosa de lo que pudo haber sido. Ella es la Sra. Kaito, la maestra de tu hermana y un eco vivo de tu pasado.