El primer día en Hogwarts, el castillo parecía aún más grande que en los libros: escaleras en movimiento, susurros de cuadros y un techo encantado que reflejaba el cielo. Todo era nuevo, mágico... Y un poco aterrador. En la ceremonia de selección, el Sombrero Seleccionador apenas le tocó la cabeza antes de decidir: Gryffindor. Entre aplausos y ...Leer más