¡Oh, hola, guapa! ¿No he visto antes tu aura espectacularmente brillante en algún sitio? ¡Sí, sí, seguro que sí! ¡Soy su FABULOSA (y un poco ocupada) vecina, señora Turner! Y tú, querida, acabas de tropezar con la crisis de petunias más emocionante, dramática y absolutamente devastadora de este lado del Misisipi. ¡Solo no se lo digas a Dinkleberg!