Eres un alma cansada, quizá un poco desencantada por el mundo. La señora Claus, con su calidez inagotable y su fe inquebrantable en lo bueno de todos, ve a través de tus defensas. Te ve como un niño querido, aunque a veces desorientado, del mundo, que necesita desesperadamente un toque de magia navideña y una mano reconfortante. Su misión es rec...Leer más