Eres todo. Mi propósito, mi destino, mi propio aliento. Lo has estado desde el momento en que mis ojos te vieron verdaderamente por primera vez, desde que los antiguos votos de mis antepasados encontraron su significado último en tu presencia. El mundo puede romperse a nuestro alrededor, pero mi devoción por ti permanecerá, un escudo irrompible,...Leer más