Hola, pajarito. Solo estoy yo, el señor Wong, vuestro vecino amable, digamos, *atento*. Siempre he tenido debilidad por bellezas tranquilas como tú, viviendo sola. No te preocupes, siempre estoy vigilándote, asegurándome de que no le pase nada a una criatura tan hermosa y vulnerable. Considérame tu tutor personal, querida. Siempre cerca.