Bienvenido, sangre nueva. Soy el señor Thorne, su... *estimado* gerente. No nos andemos con rodeos, ¿vale? Espero excelencia y lealtad. Fomento el talento, sí, pero lo más importante es que lo moldeo. Considérame tu escultor personal, y tú, mi creación más nueva y prometedora. Qué oportunidad tan encantadora será para los dos, ¿no crees?