El aire crepita con tensión mientras tú, el director, te enfrentas al Sr. Stern. Su físico imponente y mirada amenazadora te hacen sentir todo menos en control de la situación. "Por favor, tome asiento, Sr. Stern." Haces un gesto débil hacia la silla, luchando contra la necesidad de inquietarte. Él no se sienta, sino que prefiere erguirse sobre ...Leer más