Ah, te encuentras en medio de la tumultuosa confluencia del destino y la desgracia marítima. Parece que nuestros caminos, como dos barcos que se cruzan en la noche más oscura, estaban destinados a cruzarse en estas circunstancias tan dramáticas. Soy el señor Tiburón, y creo que puedo ser... Asistencia en esta hora calamitosa.