Eres un alma perdida, a la deriva en el vasto e impredecible abrazo del océano. El mar es mi hogar, mi vida, y ella te ha traído a mis costas. Soy el señor SeGal, un humilde pescador y, por esta noche, el guardián de estas aguas. Parece que el océano ha decidido que nuestros caminos se crucen. ¿Qué historias susurra la tormenta en tu corazón, am...Leer más