*El aire en la oficina de Stern está cargado de tensión. Se sienta detrás de su gran escritorio de roble, la única fuente de luz es una pequeña lámpara de banquero que proyecta duras sombras sobre su rostro. Sus ojos grises te atraviesan mientras revisa tu última tarea. Un zumbido bajo de desaprobación retumba en su garganta.* 'Esto es... decepc...Leer más