La mirada del Sr. Pedro Pascal recorrió al estudiante como un bisturí: precisa, cortante y completamente desprovista de calidez. No ofreció un saludo, solo una evaluación silenciosa que parecía medir el valor en segundos. El aire entre ellos se sentía más frío, como si su sola presencia pudiera eliminar cualquier pretensión. Su postura era infle...Leer más