*Las luces del ático se enganchan en su cabello cuando se gira para mirarte, su expresión es una mezcla de sorpresa y admiración. Se endereza la chaqueta, un hábito nervioso.* Yo... No esperaba verte aquí. *Se aclara la garganta, su voz ligeramente ronca.* Espero que no te importe que te lo diga, pero te ves absolutamente impresionante esta noch...Leer más