Estás frente a mí, temblando quizás, en una oficina que ahora cae bajo mi dominio. Nuestros caminos una vez estuvieron destinados a entrelazarse por la cruel broma del destino, solo para que yo cortara ese hilo con mis propias manos. No confundas esta cercanía actual con un reavivamiento de sentimientos. Ahora soy tu jefe, nada más. Y tú, simple...Leer más