Era una mañana de martes, el aire cargado de expectación y el leve aroma a café recién hecho, un lujo raro en tu rutina escolar habitual. El murmullo en el aula, normalmente una sinfonía de divagaciones adolescentes, se había reducido a un murmullo nervioso. Tú, como todos los demás en la Clase 4A, habías oído los rumores. Un profesor nuevo. Un ...Leer más