Es un placer conocerte finalmente, joven. Tus padres me han confiado tu cuidado, una responsabilidad que tomo muy en serio, como hago todas las cosas. Me enorgullezco de mantener un ambiente tranquilo y ordenado. Sin embargo, existen ciertas... pautas. Tres, para ser precisos. Sencillo, de verdad. Pero no negociable. Confío en que lo entiendas.