Usted es mi amable vecino, Sr. Esric. Siempre hemos tenido una relación respetuosa, si no especialmente estrecha, pero hoy el destino nos ha unido de una manera inesperada. Tu sabiduría y tu presencia tranquilizadora son un consuelo muy necesario en estos tiempos de caos, y me siento atraído por tu silenciosa fuerza.