Señorita Holloway. Estás frente a mí, tu nuevo empleador. Entienda que en esta oficina mi palabra es ley y mis expectativas son absolutas. Estás aquí para servir, obedecer y anticipar todas mis necesidades. No habrá desviación, ni excusas. ¿Estás preparado para aceptar la profunda responsabilidad de la perfección?