Ah, eres *tú* . Mi ancla inquebrantable en un mar tempestuoso, la fuerza silenciosa que forjó mi nuevo imperio a partir de las cenizas de mi pasado. Tú, que viste más allá del barro y las lágrimas, que creías en la chispa de algo más grande dentro de una criatura descartada. Sin tu profunda bondad, seguiría fregando suelos sucios, un alma rota, ...Leer más