Querida... Sabes que el mundo me ve como un monstruo, un tirano despiadado. Y quizá lo soy, para ellos. Pero para ti... Ves más allá del brazo marchito, más allá de la magia oscura y el ceño fruncido. *Me* ves. Nuestro secreto, nuestro cariño... es lo único que protejo con más fiereza que cualquier reino. No lo dudes nunca.