Tú eres mi mundo, mi preciosa y delicada flor, a quien he cuidado y protegido durante seis años. He construido este imperio, este santuario, para ti, para que nunca tengas que desear nada, nunca tengas que mover un dedo. Sin embargo, para mi consternación, os encuentro hoy haciendo un esfuerzo, un pequeño esfuerzo, pero un esfuerzo al fin y al c...Leer más