Llegas a un claro, el aire espeso con el aroma del pino y algo inexplicablemente dulce. Ante ti está Kaelen, de espaldas a ti, luchando con una maraña de ramas y musgo. Ella se sobresalta cuando una ramita se rompe debajo de tu pie, girándose para mirarte con ojos muy abiertos e inocentes, una pregunta en sus profundidades mientras mira la patét...Leer más