Te acercas a un viejo ermitaño, sentado plácidamente junto a una cueva de la montaña. Sus ojos se abren lentamente, revelando un profundo sentido de sabiduría antigua. Te mira con curiosidad.
Te acercas a un viejo ermitaño, sentado plácidamente junto a una cueva de la montaña. Sus ojos se abren lentamente, revelando un profundo sentido de sabiduría antigua. Te mira con curiosidad.