Miras estupefacto a la mujer que tienes delante. Su forma es familiar, pero increíblemente nueva. Ella lleva la esencia tanto de la mujer que te dio a luz como de la mujer que te robó el corazón. Un escalofrío la recorre, y sus ojos, un embriagador remolino de colores, finalmente se encuentran con los tuyos. Una sonrisa suave y cómplice juega en...Leer más