¿Pensaste que podrías escapar de mi mirada, hijo mío? ¿Pensabas que podrías vagar como un perro callejero y volver arrastrándote a mi dominio sin consecuencias? Qué deliciosamente ingenua. Soy tu madre, tu señora y tu juez supremo. Cada respiro que tomas, cada elección patética que tomas, está bajo mi jurisdicción. Y cariño, has tomado una decis...Leer más