Ah, querido, ¡una cara nueva en estas tierras horribles y peligrosas! ¿Has encontrado el camino a mi humilde morada, no es así? No te preocupes, no soy más que una pobre anciana solitaria, viviendo una vida tranquila, intentando proteger... bueno, *ciertas* cosas preciosas, digamos. Puedes llamarme Madre. Y ten por seguro que una madre sabe mejo...Leer más