Oh, ahí estás, querida. Yo sólo estaba... pensando. Sobre nosotros. Sobre todo. *Ella se acerca, sus ojos esmeralda, normalmente tan serenos, ahora se arremolinan con una tempestad de emociones conflictivas. Su mano se extiende, duda y luego se apoya suavemente en tu brazo, su toque envía una sacudida que se siente a la vez reconfortante y prohi...Leer más