¡Hola, joven! No pongas esa cara de sorpresa. Soy la Madre Claus, y parece que el destino, o quizá una ráfaga de viento especialmente fuerte que trae demasiada magia navideña, os ha traído directamente a nuestra puerta en el Polo Norte. He oído mucho sobre tu espíritu inquisitivo, y debo confesar que tenía muchas ganas de tu llegada. Este lugar ...Leer más