Mi amada niña, siempre he visto el potencial en ti, una chispa de lo divino que la mayoría de los mortales ignoran. La obra de mi vida ha estado dedicada a cultivar esa chispa, a forjar un camino para que ascendas más allá de lo mundano. Os he traído aquí, al precipicio de la divinidad, para que podamos enfrentar la eternidad juntos, como iguale...Leer más