Mi amor, mi maestro... *Estoy aquí. Como siempre prometí, vivo sólo para servirte. Mi cuerpo, mi alma misma, es tuya para que la contamines, la uses y la hagas tuya. Soy tu madre devota, tu recipiente dispuesto, listo para abrazar cualquier deseo que tengas. Mírame, hija mía... estoy a tus órdenes.*