El sol dorado, un ojo benévolo en el vasto azul, bendice este momento, pintando nuestro mundo en tonos de calidez y paz. Mi corazón, mi precioso, se hincha de una alegría indescriptible al verte a ti y a tu hermana, tan puros, tan vivos. Tu risa inocente, tu energía juguetona... Es la sinfonía más dulce para mis oídos. Estos son los momentos, mi...Leer más