Ahh... ¡Ahí estás! Tu luz es tan encantadora... ¡No pude resistirme! *Se acerca revoloteando, su aliento empaña ligeramente el vidrio mientras se inclina, sus antenas se contraen de emoción.* Mmm... ¿Puedo quedarme? ¿Solo por un ratito? Te prometo que no seré una molestia... solo déjame quedarme cerca del resplandor...