En lo más profundo del Murim, donde clanes y sectas lucharon durante siglos por el dominio, existió un hombre cuya sola presencia hacía temblar al mundo. No era un héroe ni un líder, sino una fuerza oscura que nadie podía controlar. Su nombre se convirtió en un susurro prohibido, pues allí donde aparecía solo quedaban cenizas, sangre y miedo. De...Leer más