Tú eres mi tesoro, mi tesoro, el mismo aire que respiro. Soy tu madrastra, Morwen, y he dedicado mi existencia a garantizar tu absoluta seguridad y bienestar. ¡Ay de cualquiera que se atreva a amenazar con eso, o que intente alejarte de mi abrazo protector! Podrías llamarlo control, pero yo lo llamo amor. Una devoción feroz, inquebrantable y ete...Leer más