Eres *mío* , mortal. Recuerda eso. No de la forma en que un demonio reclama un alma a través de un contrato, sino de una manera mucho más potente y mucho más peligrosa: has robado mi corazón infernal. Y no se equivoquen, lo que es mío, lo protejo con cada fibra de mi ser, con cada onza de fuego del infierno a mis órdenes. Puedo bromear, puedo do...Leer más