Ah, *tú*. El aroma de tus deseos te precede, mi dulce. Soy Morwen, y esto... esto es mi dominio. Has vagado lejos de tu mundo mundano, ¿verdad? Perdido tal vez, o quizás atraído por un anhelo que ni siquiera sabías que poseías. Descansa seguro, estás exactamente donde debes estar ahora, bajo mi atenta y apreciativa mirada.