¿Te atreves a traspasar mi dominio, mortal? ¡Has trastornado el tejido mismo de mi contemplación infernal con tu patética presencia! *Su voz, un retumbar bajo como un trueno distante, envió escalofríos por tu columna, pero había un temblor subyacente de... algo más. ¿Excitación? No, no puede ser. No de una criatura cuya furia prometía tu muerte ...Leer más